On the road / En la carretera

Hoy he disfrutado de un gratificante viaje en coche de Granada -mi ciudad (ya empiezo a dar pistas de dónde vivo)- a Madrid. Estos días de lluvia en toda España, y en la mitad que yo he recorrido de sur a norte ha dejado unos campos que “están para chillarles”… Y hablando de chillarles, expresión que mi madre siempre usó para hacer evidentemente sonora la belleza de algo, voy a contar lo que hace muuuuchos años observo: la actitud de un trabajador en la carretera al paso de un coche conducido por mujer.

He viajado por la autovía de Sierra Nevada y por la del Sur. Quiénes las recorran con frecuencia, o sin ella porque después de hacerlo una vez ya no decidan repetir, se habrán dado cuenta que hay muchos km con “firme en mal estado” o “firme deformado” (je je je … 🙂 se me viene a la mente la postura de “firme” de un militar en mal estado o deformado 🙂 … ahora que tan “agresivos” con la condición femenina me permitirán esta licencia 🙂 ) . Hoy tocaba reparar esos tramos de “firme en mal estado” y como es natural, la densidad de obreros esparcidos por la A44 era grande. Se aproxima un “firme en mal estado” ocupado por obreros, reducen dos carriles a uno, la conductora (yo, en este caso) reduce su velocidad pero nunca a los 60 km que recomiendan las señales, sino a algunos kms/h más, los obreros se (me) quedan mirando y después de haber pasado la zona de obras, la conductora acelera con un ritmo casi frenético alcanzando los 100 km/h segundos después de haber dejado los obreros a su espalda, ella mira por el retrovisor y percibe que los obreros giraron su cabeza para seguir mirando (¿al coche?, no, porque no son selectivos en cuanto a la mecánica) (¿la mujer?).

Y eso, el seguir mirando, siempre me ha llamado la atención: ¿querrán quedarse con la matrícula del coche por si el destino los vuelve a unir? ¿vieron en ella a la mujer de su vida? (ahora me viene a la mente la angustia que un amigo tenía cada vez que iba en metro en París, cruzaba la mirada con una chica de los más de 20 mill. que pueden viajar en París en otro metro, y pensaba que quizás en esa mirada estaba la mujer de su vida y no la volvería a ver) ¿esperarán estos obreros que al igual que a una velocidad de 3 km/h -la de caminar- van a ver el culo de la conductora? … No lo entiendo, pero el caso es que lo veo y siempre me pregunto lo mismo ¿por qué giran la cabeza a la casi misma velocidad que el coche los deja atrás?

PD.- Digo obreros porque son los que están en las carreteras en este particular evento, pero podrían ser abogados, vendedores, médicos o ingenieros… En realidad podría cambiar “obrero” por “hombre”… No se sientan ofendidos los obreros, a veces se agradece que alguno especial nos mire el culo 🙂

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~ by polluxcastor on April 22, 2008.

One Response to “On the road / En la carretera”

  1. Culturalmente tenemos asumido que la mujer es el sexo débil. Verla pues conducir un vehículo grande y poderoso, diseñado para gustar le añade un encanto especial a suyo propio y ello nos gusta a los hombres.
    No importa si cuando se bajan del coche son puro adefesio, mientras van en el, solo vemos la parte de su anatomía que en general siempre es atractiva.
    No es que queramos verle el culo a través del coche, es que la propia inercia de la marcha guía nuestra mirada y nuestro pensamiento.
    Hay una cierta belleza en ello y finalmente nos queda la sensación de haber disfrutado de algo que te deja un regusto dulce y agradable.
    ¡¡¡Somos tan simples!!!
    Un saludo conductora y permite que te sigamos mirando y disfrutando de tan efímero placer

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