Archivar paraAbril, 2008

On the road II / En la carretera II

Alguien pensará que soy un peligro al volante ya que todo lo que veo parece que no lo ve el resto de los conductores.

Hoy os cuento otro hecho que he visto en nuestros colegas conductores masculinos. Es una relación directa entre la inclinación de su columna vertebral hacia la derecha (y no porque lleven una chica que los atrae en el asiento del acompañante), el grado de macarra que el conductor posee, la potencia del coche y el tamaño físico (es decir longitud) del mismo. Esto último se traduce en una única variable que es potencia/longitud, a mayor cociente, hay mayor inclinación del conductor que CURIOSAMENTE se correlaciona directamente con el grado de macarra.

This is speed

Esto es más o menos estándar en lo observado cuando el sujeto que se inclina está por debajo de los 30 años, ¡¡PERO!! hay otra subespecie dentro de ese comportamiento general. En esa familia el cociente potencia/longitud del vehículo es un poco menor, es decir, el tamaño físico del coche es mayor. En este caso, la inclinación de su columna vertebral puede ser también apreciable, pero la variable macarra ya no es tan clara porque esa peculiaridad se empieza a mezclar con/ocultar por el poder económico del conductor, y eso también puede camuflar la naturaleza de macarra bajo los estandards observables por una gran mayoría de la sociedad.

Ahora bien, también existe la subespecie que ha descubierto el reposabrazos ya a una avanzada edad, y entonces lo usan para descansar el codo derecho a costa de que dentro de unos años más tenga una considerable desviación en la columna vertebral.

Por cierto, no soy un peligro al volante, observo tanto lo que preserva mi vida y la de los demás a salvo, como aquello que me rodea y me atrae por el simple hecho de estar viva. Y además esto lo suelo ver porque siempre la combinación inclinación de columna + macarra + potencia/longitud del coche me adelanta :-) .

On the road / En la carretera

Hoy he disfrutado de un gratificante viaje en coche de Granada -mi ciudad (ya empiezo a dar pistas de dónde vivo)- a Madrid. Estos días de lluvia en toda España, y en la mitad que yo he recorrido de sur a norte ha dejado unos campos que “están para chillarles”… Y hablando de chillarles, expresión que mi madre siempre usó para hacer evidentemente sonora la belleza de algo, voy a contar lo que hace muuuuchos años observo: la actitud de un trabajador en la carretera al paso de un coche conducido por mujer.

He viajado por la autovía de Sierra Nevada y por la del Sur. Quiénes las recorran con frecuencia, o sin ella porque después de hacerlo una vez ya no decidan repetir, se habrán dado cuenta que hay muchos km con “firme en mal estado” o “firme deformado” (je je je … :-) se me viene a la mente la postura de “firme” de un militar en mal estado o deformado :-) … ahora que tan “agresivos” con la condición femenina me permitirán esta licencia :-) ) . Hoy tocaba reparar esos tramos de “firme en mal estado” y como es natural, la densidad de obreros esparcidos por la A44 era grande. Se aproxima un “firme en mal estado” ocupado por obreros, reducen dos carriles a uno, la conductora (yo, en este caso) reduce su velocidad pero nunca a los 60 km que recomiendan las señales, sino a algunos kms/h más, los obreros se (me) quedan mirando y después de haber pasado la zona de obras, la conductora acelera con un ritmo casi frenético alcanzando los 100 km/h segundos después de haber dejado los obreros a su espalda, ella mira por el retrovisor y percibe que los obreros giraron su cabeza para seguir mirando (¿al coche?, no, porque no son selectivos en cuanto a la mecánica) (¿la mujer?).

Y eso, el seguir mirando, siempre me ha llamado la atención: ¿querrán quedarse con la matrícula del coche por si el destino los vuelve a unir? ¿vieron en ella a la mujer de su vida? (ahora me viene a la mente la angustia que un amigo tenía cada vez que iba en metro en París, cruzaba la mirada con una chica de los más de 20 mill. que pueden viajar en París en otro metro, y pensaba que quizás en esa mirada estaba la mujer de su vida y no la volvería a ver) ¿esperarán estos obreros que al igual que a una velocidad de 3 km/h -la de caminar- van a ver el culo de la conductora? … No lo entiendo, pero el caso es que lo veo y siempre me pregunto lo mismo ¿por qué giran la cabeza a la casi misma velocidad que el coche los deja atrás?

PD.- Digo obreros porque son los que están en las carreteras en este particular evento, pero podrían ser abogados, vendedores, médicos o ingenieros… En realidad podría cambiar “obrero” por “hombre”… No se sientan ofendidos los obreros, a veces se agradece que alguno especial nos mire el culo :-)